Aprender inglés es más fácil si se hace desde una edad temprana. Pero esto no quiere decir en absoluto que no se pueda aprender más tarde. Hay incontables ejemplos de personas adultas que empiezan a estudiar idiomas y logran hablar más de cuatro con fluidez. Así que no dejes que te desanime la idea de que es demasiado tarde para empezar.

Descargable:  Recursos para hacer crecer tu inglés este 2016

 

Aprender de adulto tiene sus ventajas

Cuando se aprende inglés a una edad temprana, el lenguaje se va construyendo en función de las capacidades del niño. Pero si aprendes más tarde, no necesitas esperar a crecer para entender conceptos abstractos, significados ocultos, referencias y demás. Ya tienes los conceptos, solo necesitas asociarlos a palabras nuevas. Incluso si el concepto no tiene palabra en tu idioma, casi siempre puedes relacionarlo con algo.

Además, tienes acceso a más material: libros, series y películas que resultarían incomprensibles para un niño. Asegúrate de aprovechar estas ventajas. Tu forma de aprender es diferente, así que busca cosas que te funcionen.

 

No te desanimes

Cualquier aprendizaje tienes sus mesetas y sus cuestas. A veces notarás que por más que progresas, no hay un cambio real en tu fluidez, y otras te atascarás por completo. Esto es totalmente normal. Con paciencia y esfuerzo, podrás superar los baches. Lo único que te impedirá aprender es abandonarlo del todo.

Busca formas de motivarte: compañeros de estudio, variedad en los ejercicios, utilidad en tu día a día, o lo que se te ocurra. Buscar un profesor o grupo es una idea estupenda para mantener el ritmo y la motivación.

 

Clases para adultos

La metodología se tiene que adaptar a tu edad, objetivos e intereses. Si tienes un profesor formado y con experiencia, puedes confiar en que tenga estas cosas en cuenta.

La elección del tipo de clases que quieres depende de lo que quieras conseguir. Si ya tienes una base y lo que quieres es perfeccionar a nivel oral, busca clases de conversación. Si quieres empezar de cero, quizás un profesor particular o un grupo reducido de principiantes. Si vas a prepararte un examen, un curso específico. Busca algo que cuadre con tus necesidades y expectativas.

 

Elige bien

Si ya tienes claro lo que necesitas, es hora de ponerte a buscar. Si has optado por un profesor particular, asegúrate de transmitirle tus necesidades para que puedas sacar el máximo partido a las clases. Si has elegido apuntarte a una academia, fíjate en si cumple unos mínimos para que te resulte útil:

  • Número máximo de alumnos por clase.
  • Profesorado con experiencia.
  • Sistema de enseñanza adaptado a las necesidades de los alumnos.

Puede que no aciertes a la primera, pero esos tres criterios te ayudarán a elegir entre los cientos de posibilidades que seguramente tengas a tu alcance.

Una vez hayas encontrado lo que buscas, recuerda aprovechar las clases al máximo y no limitar tus estudios a la clase. Un idioma se aprende con muchas horas de trabajo, así que asegúrate de crear una burbuja de inmersión en inglés en tu vida diaria: radio, series y películas en inglés, conversaciones casuales, lecturas... aprovecha todo el material que hay a tu alcance y notarás que mejoras mucho más rápido.

¿Qué es exactamente lo que necesitas de tus clases de inglés?

 

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