De la cocina inglesa se ha hablado mucho... y en general, bastante mal. Esta mala fama no es del todo merecida: en Londres y otras ciudades del Reino Unido puedes encontrar un montón de restaurantes de cocina local e internacional de la mejor calidad, y la comida inglesa casera puede ser muy sabrosa.

Guía descargable:  Inglés para viajes

 

Pero lo que sí es cierto es que en el Reino Unido puedes encontrar bastantes platos que a los españoles nos parecen, como mínimo, desconcertantes. Aquí tienes una pequeña muestra. ¿Te atreverías a probarlos?

  1. Las tostadas con judías en salsa de tomate. Tal y como suena: coges las míticas baked beans (judías en salsa de tomate) y las sirves encima de pan tostado. Por motivos obvios, es recomendable comerlas con cuchillo y tenedor, y sirven igual para el desayuno, el almuerzo o la cena.
  2. El helado con gelatina. Quizás jamás se te habría ocurrido, pero a los ingleses les parece una combinación totalmente lógica. Es todo un hit en las fiestas de cumpleaños infantiles.
  3. Los bocadillos de patatas fritas. El festival de los hidratos de carbono: patatas fritas (no las de bolsa, sino las típicas de guarnición) servidas dentro de un pan tipo hamburguesa. Si te atreves a probarlo, tendrás que pedir un chip butty.
  4. Los guisantes deshechos o mushy peas. A medio camino entre el puré y los guisantes aplastados con un tenedor, son una guarnición muy común para todo tipo de pub food.
  5. El salad cream. Aquí nos gusta aliñar las ensaladas con aceite de oliva, vinagre y sal, pero a falta de ingredientes mediterráneos, los ingleses se las apañan como pueden. Por ejemplo, bañando su lechuga y otros vegetales con "crema para ensalada", una especie de mayonesa muy líquida.
  6. Las patatas fritas con salsas inesperadas. En vez de bravas o alioli, en el Reino Unido puedes bañar tus patatas fritas con gravy (salsa de carne) o salsa de curry. El resultado suele ser una especie de amasijo reblandecido.
  7. El curry con arroz... y patatas fritas. Parece que los ingleses tienen una curiosa obsesión con los hidratos de carbono, y en caso de duda, se ponen ración doble. Y gracias a la historia colonial de Inglaterra, el curry se ha convertido en una especie de plato nacional.
  8. Los sándwiches de palitos de merluza. Siguiendo con su costumbre de poner todo tipo de cosas entre pan y pan, los ingleses han inventado los sándwiches de palitos de merluza congelados, servidos con ketchup o incluso con el pan untado en mantequilla. ¿Qué podría salir mal?
  9. Las bolas de salchicha rellenas de huevos duros, rebozadas y fritas. Esta bomba calórica se llama Scoth egg, y es una comida de pub de lo más habitual. Se dice que es particularmente aconsejable en caso de resaca.
  10. Las baked beans recubiertas de ketchup. ¿Qué mejor que aliñar judías cocinadas en salsa de tomate con una salsa a base de tomate? (Para conseguir el combo definitivo, ¡sírvelas encima de una tostada!).

 

Post relacionados:

 

New Call-to-action

 

Añadir nuevo comentario