España está a la cola de Europa en lo que se refiere al dominio de inglés, y somos muy conscientes de ello. Por eso, cada vez son más los padres que se preocupan por el nivel de inglés de sus hijos y demandan clases de inglés a edades cada vez más tempranas.

Hoy en día se ofrecen cursos de inglés incluso para bebés de meses, pero ¿cuál es la edad óptima para empezar a aprender inglés? ¿Merece la pena empezar desde la cuna, o es mejor esperar?

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Por qué aprender inglés en la infancia y por qué no

Los defensores de empezar a aprender inglés desde edades muy tempranas señalan que hay muchas ventajas, entre las que podemos destacar:

  • Los niños pequeños tienen la capacidad de asimilar los sonidos de diferentes lenguas y aprenderlas "como si fueran su lengua materna". A partir de cierta edad, esta capacidad se debilita y nos volvemos especialistas en los sonidos de nuestra propia lengua.
  • Según un estudio de la Unión Europea presentado en 2006, aprender nuevos idiomas en la infancia desarrolla la competencia lingüística y la asimilación de todas las lenguas (incluida la materna).
  • Aprender nuevos idiomas ayuda a entrar en contacto con otras culturas y maneras de pensar, lo que contribuye al desarrollo en general.
  • Es una inversión valiosa de cara al futuro, ya que vivimos en un mundo cada vez más globalizado y dominar el inglés se hace imprescindible en muchas profesiones.
  • Y por último, el aprendizaje de inglés puede convertirse en una actividad familiar, donde tanto padres como niños mejoren su nivel de idioma y se diviertan juntos.

Por el otro lado, los detractores apuntan a que intentar aprender dos idiomas a la vez puede llevar a la confusión lingüística y hacer que los niños tarden más en hablar correctamente que si se hubieran centrado en la lengua materna. También se apunta a que intentar que los hijos aprendan inglés a toda costa puede ser un síntoma de las excesivas expectativas de los padres y acabar llevando a la frustración y el estrés. Por último, conviene tener en cuenta que las clases de idiomas continuas tienen un coste elevado, por lo que algunos expertos indican que ahorrar ese dinero para cursos de inmersión en el extranjero (cuando el niño sea algo mayor) puede ser una inversión más provechosa.

 

En conclusión...

Aprender idiomas desde edades tempranas puede ser una buena idea, pero siempre hay que tener presente que dominar una lengua nueva requiere una inversión continua. No basta con acudir a clase unas pocas horas por semana, sino que hay que exponerse al inglés de manera continuada. Aquí es esencial el papel de los padres para proponer juegos y actividades en este idioma a diario. Por suerte, en las grandes ciudades de España ya podemos encontrar muchas actividades de ocio familiar en inglés, lo que facilita un aprendizaje lúdico para pequeños y mayores.

Tampoco hay que perder de vista que para los más pequeños de la casa, el inglés debe ser una actividad divertida y no una obligación estresante. Y es que a cualquier edad, la mejor manera de aprender es jugar y disfrutar de los hobbies.

 

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